Conducción Segura en Clima Adverso y Manejo de Lluvia

Los desafíos de las fuertes lluvias afectan tanto a vehículos como a conductores. En situaciones donde permanecer en casa no sea factible, conocer las acciones adecuadas resulta clave para prevenir accidentes o fallos mecánicos.

En escenarios de mal tiempo prolongado, los inconvenientes se amplían más allá de la lluvia en sí, abarcando problemas como las inundaciones, el mal estado de las vías y la ventilación en espacios confinados.

Para un automóvil, esto supone un riesgo añadido debido a su tamaño y la necesidad de control constante mientras transporta personas y comparte el espacio con otros usuarios de la vía.

Es crucial ser consciente de estas realidades, especialmente cuando se realizan actividades cotidianas como llevar niños al colegio o ir al trabajo bajo la lluvia. Es esencial adoptar medidas preventivas, como salir con antelación, para afrontar el tráfico lento, posibles desvíos y el incremento de accidentes.

Desempañando los Vidrios Eficazmente

Una situación común en días lluviosos es que los vidrios del automóvil se empañen, lo cual puede complicar significativamente la visibilidad. Usar un paño puede ser inefectivo a largo plazo, ya que no modifica la humedad del aire interior, y abrir las ventanas bajo la lluvia es inviable.

Conducir con los vidrios empañados incrementa el peligro, especialmente para los peatones. La tarea de desempañar los vidrios puede ser más desafiante en condiciones de frío y alta humedad, aunque en climas más templados, como los 20° C de Buenos Aires, sigue siendo una consideración importante.

Para desempañar eficazmente, se pueden seguir dos métodos: uno más gradual y otro más rápido. La opción más lenta consiste en aumentar la temperatura de la calefacción y usar la máxima velocidad del ventilador, direccionando el flujo de aire hacia el parabrisas y luego hacia las ventanas laterales.

El aire caliente y seco del sistema de calefacción ayudará a eliminar la humedad y aclarar la visión.

La solución más rápida para desempañar los vidrios involucra el uso del aire acondicionado. Este sistema extrae la humedad del aire, lo que ayuda a eliminar el empañamiento causado por la condensación.

Al configurar el aire acondicionado a una temperatura cálida (aproximadamente 20 grados o al inicio de la zona roja en los controles analógicos) y aumentar la velocidad del ventilador, los vidrios se desempañarán rápidamente.

Impacto de la Lluvia en la Conducción Segura

Durante la lluvia, es vital recordar que un vehículo, pesando entre 1.500 y 2.500 kilos y apoyado solo en cuatro puntos, debe manejarse con precaución. A pesar de las mejoras tecnológicas en asistencia a la conducción, como los sistemas ADAS, las leyes de la física permanecen constantes.

Es crucial mantener una distancia amplia entre vehículos y reducir la velocidad para manejar de forma segura.

En vías rápidas como autopistas, mantenerse alerta a las acciones de otros conductores es esencial, y aumentar la distancia detrás de motocicletas es aún más importante, dado el riesgo adicional que representan.

Consejos para Conducir bajo la Lluvia

Si te sorprende la lluvia mientras conduces, reduce la velocidad inmediatamente y evalúa las condiciones de la carretera. No todos los autos tienen el mismo nivel de tecnología ni responden igual a las condiciones adversas. Observar los vehículos alrededor, especialmente a través de los espejos, es crucial.

Si detectas autos antiguos o en mal estado cerca, es prudente cambiar de carril para evitarlos, ya que pueden carecer de características de seguridad como neumáticos en buen estado o sistema ABS.

Mantener una velocidad moderada y anticipar los movimientos del tráfico permite reaccionar adecuadamente a obstrucciones o cambios súbitos. Asumir que el viaje tomará más tiempo de lo esperado y evitar la prisa pueden prevenir incidentes al conducir bajo la lluvia.

Manejo Adecuado en Pisos Mojados

Dado que el parque automotor argentino tiene una edad promedio de 13 años, muchos vehículos antiguos aún transitan sin sistemas modernos como el ABS (que previene el bloqueo de neumáticos en frenadas intensas) o el ESP (para el control de estabilidad en deslizamientos).

Estos sistemas ayudan a manejar mejor en situaciones de baja adherencia, aunque no eliminan todos los riesgos.

Si tu vehículo carece de estas tecnologías, es crucial reducir la velocidad en curvas y frenar progresivamente. En caso de frenada brusca que cause patinamiento, se recomienda frenar y soltar repetidamente para evitar deslizar y mantener el control de la dirección.

Si las ruedas delanteras se bloquean, el auto tenderá a seguir recto, por lo que gestionar la frenada adecuadamente es vital para recuperar la dirección.

Cómo Navegar por Vías Inundadas

Al enfrentar una calle con acumulación de agua, evaluar la profundidad es primordial. Si el agua supera la mitad de las ruedas, se desaconseja atravesarla. Los autos no están diseñados para condiciones anfibias y el motor puede sufrir daños si el agua ingresa.

Si la profundidad del agua es manejable, cruzar a una velocidad constante y baja, entre 10 y 20 km/h, minimizando la creación de olas, es posible. Mantén una distancia segura con otros vehículos para reaccionar adecuadamente en caso de detención.

Evita frenar en el agua, pero si es necesario, cambia a punto muerto o Neutral en automáticos, y mantén el motor levemente acelerado para prevenir la entrada de agua por el escape.

Tras salir del agua, es crucial secar los frenos conduciendo a baja velocidad y aplicándolos suavemente varias veces, asegurando así su correcto funcionamiento antes de enfrentar más intersecciones.

Si el motor se detiene al transitar por un área inundada, es crucial verificar que el tubo de escape no esté sumergido antes de intentar reactivar el motor. Encender el coche bajo estas condiciones podría provocar graves daños mecánicos.

En tal caso, es necesario activar las luces de emergencia y esperar asistencia mecánica o que baje el nivel del agua, evitando salir del vehículo si el agua es alta.

Cuándo y Cómo Utilizar las Balizas

El uso de luces intermitentes o balizas genera debate entre los conductores. Estas deben emplearse solo para indicar que el vehículo está detenido o a punto de hacerlo, no para circular a baja velocidad, ya que esto puede generar confusión y accidentes.

En condiciones de baja visibilidad, como en tormentas severas o niebla, es preferible utilizar las luces de niebla, que son más potentes que las luces regulares.

Las luces bajas o de posición deben estar siempre encendidas para aumentar la visibilidad del vehículo. Las balizas deben activarse exclusivamente cuando el auto está parado, para alertar a otros conductores de la situación.


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